Los soutos son las plantaciones forestales tradicionales de Galicia, presentes en el territorio a partir de la romanización, la afición de los romanos por este fruto originario de Italia, les llevó a extender esta especie por todo el Imperio, llegando hasta nuestras tierras y siendo ya considerada como una especie autóctona.
El castaño es un árbol de gran longevidad, porte majestuoso, fuste derecho, con copa recogida y frondosa, cuando va encaminado a la producción de madera, y de tronco corto y copa amplia y frondosa, cuando se aprovecha como frutal, como es el caso de los que nos rodean. La corteza es pardo-rojiza y lisa en los ejemplares jóvenes, volviéndose en los viejos pardo-grisácea, gruesa y profundamente asurcada.
Las hojas tienen forma elíptico-lanceolada y son de contorno aserrado. Las flores masculinas se reúnen en espigas amarillas y en su base aparecen las flores femeninas, agrupadas y protegidas por una envuelta exterior que, pasado el tiempo, se transforma en un erizo, cada uno de los cuales puede albergar de uno a cinco frutos, aunque lo normal son tres, que madurarán entre octubre y noviembre.
Los romanos habían percibido la bondad del fruto, haciendo de la castaña un alimento de base para las tropas, importancia en la dieta que se perdió con la llegada de la patata de América, producto que la sustituyó.
Tradicionalmente el fruto del castaño se empleó como fuente energética para la población campesina, tanto mediante el consumo directo cruda, como en diversas recetas gastronómicas, cocida o asada. En noviembre en Galicia se celebra la fiesta del magosto, los vecinos se juntan alrededor de la lumbre para comer castañas asadas.
Recientemente se ha fomentado el reaprovechamiento de la castaña mediante la oferta de productos tradicionales como el aguardiente de castaña, la crema de castaña, el pan de castaña…y elaborada en forma de dulce, el riquísimo “marrón glacé”.
No podemos olvidar que el castaño es parte de la esencia de la identidad gallega pues puertas, muebles y vigas se hacen a partir de su madera, también presente en obras de arte como retablos y esculturas de las iglesias.
Disfrutando de estos magníficos bosques nos dirigimos a la zona de O Pouso, pero que la belleza del bosque no nos impida contemplar la singularidad de los castaños, algunos con formas insospechadamente humanas. ¿Verdad?