La denominación “San Juan” identifica varios elementos patrimoniales de esta zona de Murcia que estamos recorriendo. El arco de San Juan, por ejemplo, da nombre al hotel que hoy ocupa el antiguo palacio del Conde de Floridablanca. Si seguimos el camino abierto en la parte baja del edificio, el arco nos lleva a la plaza de San Juan, presidida por la iglesia del mismo nombre, puesta en pie en el siglo XVIII.
No son estas las únicas construcciones identificadas con este término. A apenas 50 metros de este lugar, muy cerca de la puerta de los Apostoles de la Catedral, se ubica el Conjunto Monumental San Juan de Dios, compuesto por tres destacadas muestras del valor histórico y artístico de Murcia: la propia iglesia de San Juan de Dios, la obra del escultor González Moreno en el coro y los restos arqueológicos del Alcázar Mayor, situados en la planta baja. Un patrimonio que puede conocerse en profundidad en alguna de las visitas guiadas gratuitas disponibles a lo largo del día.
Esta edificación religiosa del siglo XVIII es una de las más originales de toda la región. El arquitecto Martín Solera buscó en su diseño seguir las pautas del gran Bernini, así como mantener la funcionalidad y potenciar el efecto sorpresa. A buen seguro que lo consiguió, con este templo con planta de forma ovalada y seis capillas radiales, de iguales dimensiones y comunicadas entre sí, dispuestas de forma simétrica alrededor del eje central.
