Nuestros pasos se dirigen hacia Murias de Rechivaldo, ya en la denominada Comarca Maragata, donde se abrirá ante nosotros un nuevo concepto de vida y cultura. Atrás dejamos las extensas llanuras del paisaje cerealístico de Castilla, para sumergirnos en una tierra con fama hospitalaria, y donde conviven tierras desarboladas, con valles de verdes intensos. El perfil montañoso de los Montes de León será nuestro compañero de viaje.Se trata de un tramo relativamente corto, de poco más de tres kilómetros y medio, en el que, en general, encontraremos buenos caminos y pistas de asfalto.Salimos de Astorga por la ene seis para coger la carretera provincial León ciento cuarenta y seis. Transcurrido, aproximadamente, un kilómetro, pasaremos junto a Valdeviejas y podremos contemplar la Ermita del Ecce Homo.Nuestro camino nos llevará, más tarde, a cruzar el río Jerga, que ha de servirnos de indicador kilométrico, avisándonos de que nos restan cerca de dos kilómetros hasta llegar a nuestra parada: Murias de Rechivaldo. Una pista paralela a la carretera comarcal nos conducirá hasta la villa.Ya en nuestro destino, lo primero que se puede apreciar son las construcciones propias de los antiguos pobladores de la localidad, los maragatos. Casas de piedra con aparejo de mampostería y un gran portalón, que nos darán la ocasión de ponernos en la piel de estos hombres y mujeres. Porque si algo conserva en buen estado Murias de Rechivaldo, es su arquitectura tradicional.Entre los monumentos a visitar destaca la iglesia parroquial de San Esteban, del siglo dieciocho. Si desean conocer más de la cultura maragata les recomendamos tomar un pequeño desvío hasta el hermoso pueblo de Castrillo de los Polvazares, el ejemplo más representativo de población arriera.
Aún no hay comentarios.
Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL