Este pequeño y pintoresco pueblo, de casco urbano tradicional y modernas construcciones en las afueras, está situado a las orillas del río Boeza.
Campo forma parte del ayuntamiento de la capital de la provincia, con una población de unos ochocientos vecinos. Su actividad económica está, lógicamente ligada a la de la cercana ciudad, pero conserva una salientable vitalidad en el sector primario.
Otra de las poderosas curiosidades con las que cuenta es que, al contrario que en la mayoría de las poblaciones, en Campo es la ermita la que se encuentra en su interior, quedando una de sus iglesias a las afueras.
Se trata de la iglesia de San Blas, surgida a finales del diecisiete. En su interior se cobija una imagen de la Virgen de la Encina. En sus cercanías podemos disfrutar y aprovechar una fuente romana subterránea muy bien conservada, con los conductos del agua tallados en piedra y una llamativa bóveda.
La iglesia Parroquial de Santa María de Campo está situada en la plaza del pueblo, rodeada de casas tradicionales, y compartiendo territorio con la Ermita del Santo Cristo. Este templo es uno de los mejor conservados de El Bierzo. Levantado en el siglo dieciocho, tiene tres naves separadas por pilares y arcos de medio punto. Su campanario es una torre barroca clásica, con espacio para ocho campanas de bronce. A los pies mismos de la iglesia, se mantiene un magnífico ejemplar de encina milenaria, con siete metros de perímetro troncal y cinco de altura.
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