El Valle de Valcarce nos conduce a esta primera localidad, Pereje. Se trata de un pueblo de unos cincuenta habitantes, perteneciente al municipio de Trabadelo. Conserva cierto sabor medieval en su calle Mayor. Históricamente, Pereje fue un foco de atención, al ser objeto de un litigio entre dos importantes comunidades monásticas, la de O Cebreiro y la de Villafranca. Y es que el Abad de O Cebreiro, de la casa de Aurillac, levantó una iglesia y un hospital en esta zona, aún cuando ésta pertenecía administrativamente a la orden de los Cluny, de Villafranca.
La iglesia todavía puede visitarse hoy en día. Está dedicada a Santa María Magdalena y alberga un retablo barroco. Tenemos que destacar la importancia en su momento del hospital que creó el Abad, al acoger a los peregrinos enfermos que eran incapaces de subir a O Cebreiro.
Doña Urraca, que intervino en el conflicto entre los religiosos, también pasó aquí largas temporadas. De hecho, se sabe que los habitantes de Pereje estuvieron exentos del pago de tributos y del servicio militar por orden de esta reina. Cuenta la leyenda, que sus habitantes obtuvieron este privilegio tras prestar ayuda y atención cuando la soberana dio a luz en un hórreo de la zona.
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