Santa María de La Real es una iglesia prerrománica fundada en el siglo nueve por monjes Benedictinos. Tras su cesión por Alfonso sexto a las manos francesas de los Aurillac, volvió a pertenecer a la orden benedictina por mediación de los Reyes Católicos. Esto sería así hasta la Desamortización de Mendizábal en mil ochocientos cincuenta y tres. El nombre de La Real se debe a que contaba con la protección de los reyes, siendo un santuario favorecido con privilegios reales.
El templo consta de tres naves de gran altura, separadas por arcos, y está rematada en triple cabecera. La escasez de vanos denota la característica principal de las iglesias prerrománicas, condición marcada por el desmesurado grosor de sus paredes.
En su interior, la capilla de San Benito está dedicada a los monjes fundadores. Por otra parte, también tras los poderosos muros del templo, la capilla del Milagro alberga en una vitrina el Cáliz y la patena del Santo Milagro, así como el relicario que regalaron los Reyes Católicos. En el oratorio puede verse una talla de la Virgen de Los Remedios. Se cuenta que su cabeza inclinada se debe a la reverencia que ésta habría hecho ante el milagro allí ocurrido, y ha quedado en esa postura hasta el día de hoy. Debajo de la vitrina, un sagrario de plata representa la urna donde descansan los restos del Apóstol en la catedral de Santiago. Los protagonistas del Santo Milagro, el párroco y el feligrés, descansan en su sepulcro. También lo hace Elías Valiña, embajador de O Cebreiro y de todo el Camino de Santiago.
Aún no hay comentarios.
Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL