La iglesia de Santa Marina de Sarria fue construida sobre los restos de un templo anterior, de origen románico. Esta nueva construcción, llevada a cabo en el siglo diecinueve, fue inaugurada en el año mil ochocientos ochenta y cinco.
Con una única nave longitudinal y ábside semicircular en la cabecera, presenta dos capillas laterales y simétricas, con cubierta a dos aguas, que actúan a modo de transepto.
Es en la fachada principal donde se puede observar la sobriedad del conjunto, remarcada con la creación de proporcionados volúmenes. El acceso principal al templo se encuentra en la única puerta de esta fachada, franqueada por dos columnas con decoración vegetal, que soportan un arco de medio punto, con remate en frontón triangular, a cada lado de la entrada, y sobre ella, se abren estrechos ventanales que aportan verticalidad, y que junto con los óculos quitan peso y le aportan simetría.
Como coronación del templo, la torre del campanario, con terminación piramidal, en la que se abren ocho vanos de medio punto para acoger las campanas.
En su interior se encuentran un buen número de piezas de imaginería gallega del siglo diecinueve. Destacan una imagen de Santa Marina, a quien está dedicada la iglesia; un Cristo crucificado, atribuido a Magariños; y una imagen de San Juan, patrono de esta villa.
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La imagen de SAN XOÁN, patrono de la Villa, es del escultor Brocos. La construcción de la nueva iglesia se debió a la testamentaría de don Xoán María López de Almance, cura castrense de Sárria, a cuyo mecenazgo se deben también las dos torres de la fachada principal de la catedral de Lugo.
El curato de Santa Mariña de Sárria, hasta 1890 tuvo como anexos los templos de Santiago de Farbán y de Santiago de Castelo dos Infantes.
A partir de 1890 fue su anexa la parroquia de San Salvador de Vilar de Sárria.
Comentario por Jaime Félix López Arias — 17 Diciembre, 2010 @ 20:20