Tan sólo doce kilómetros nos separan ya de Sarria. Estamos metidos de lleno en los montes de Galicia, donde nos encontraremos a nuestro paso cientos de las estampas características del mundo rural gallego. La ruta transita por idílicos paisajes, entre prados y riachuelos que parecen salir a nuestro encuentro. Y entre el verde que todo lo inunda, surgirán pequeñas aldeas nacidas al paso de la Ruta Jacobea, que muestran los recuerdos de un pasado más próspero.

Nos encontraremos pequeños núcleos casi despoblados, lugares donde sus gentes viven alejadas de todo, en perfecta convivencia con la naturaleza, de la que se nutren para sobrevivir. Aquí la agricultura y la ganadería de subsistencia se antojan indispensables. Características que poseen lugares como Foxos, o Teiguín, perteneciente a una pequeña parroquia de no más de sesenta habitantes, que conserva su iglesia parroquial, de origen románico, con un bonito retablo barroco en su interior.

No será el único elemento patrimonial interesante. Aián también conserva otra pequeña iglesia de época románica e, igualmente, un retablo barroco. Puede, así, sentirse la influencia que la abadía de Samos proyectó sobre estos lugares, siglos atrás.

Nuestro peregrinar hasta Sarria se verá constantemente salpicado por grupos de casas de un número reducido de vecinos. Tras este camino observaremos al fondo nuestra siguiente parada: Sarria, a la que llegaremos entrando por Vigo de Sarria, directamente hasta la Plaza de Galicia.

Sin Comentarios »

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL

Dejar un comentario



Logo: Xunta de Galicia.
Logo: Xacobeo 2010.
Logo: Fondo Europeo de Desenvolvemento Rexional. Unión Europea.