A poco menos de ocho kilómetros de Portomarín, encontramos, en nuestro avance por el Camino, el núcleo rural de Gonzar. Este es el primer pueblo en el que hay disponible un albergue para peregrinos desde el comienzo de la etapa. Sin embargo, desde este punto los albergues se sucederán en un menor intervalo espacial. El siguiente, el de Castromayor, por ejemplo, está a algo más de un kilómetro. Una buena noticia, teniendo en cuenta que este trayecto no hay demasiados tramos llanos. Además, en las épocas de mayor afluencia de peregrinos, como el verano, en caso de encontrar completo este de Gonzar, podemos continuar en busca del siguiente, sabiendo que no nos separa demasiada distancia de él.
La parroquia de Santa María de Gonzar es una pequeña localidad, con una población en torno a los cuarenta habitantes, centrados en actividades como la agricultura de subsistencia y la ganadería. También es frecuente que algunos de sus vecinos se desplacen a la cercana Portomarín, capital del ayuntamiento del que Gonzar forma parte, para desarrollar su actividad profesional.
Este pueblo cuenta con una serie de servicios pensados para la atención al peregrino: el albergue, un bar donde poder comer, una fuente y área de descanso. La vinculación de Gonzar con el Camino viene ya de muy antiguo, sus orígenes se asocian a la presencia de la Orden de San Juan, muy presente a lo largo de todo el trayecto jacobeo. De hecho, Gonzar era, en un principio, una encomienda de los caballeros de San Juan de Portomarín.
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