En los hoteles es el amable recepcionista. En los albergues, el administrador o propietario, hombre o mujer, cumpliendo un papel fundamental para la ruta jacobea. Casi siempre hay alguien o algo que te marca la entrada a un nuevo lugar. En Hospital de la Cruz, esa entrada la marca un hermoso hórreo, levantado justo al borde del Camino. Podríamos identificarlo como “el portero de Hospital”
Esta pequeña y sencilla localidad, dentro del ayuntamiento de Portomarín, y todavía en la provincia de Lugo, nos sitúa a justo ochenta kilómetros de Santiago. Su población asciende a veinte vecinos, con casas dispuestas en el antiguo asentamiento del hospital de peregrinos, del que ya no quedan vestigios, pero sí evidencia documental. El centro de la localidad, lo marca la capilla dedicada a San Esteban, englobada en la parroquia de San Mamede do Río.
Las vistas de los alrededores, nos dan una idea adecuada del pulso económico del pueblo. Pequeñas huertas para consumo familiar, ganadería vacuna y, en ocasiones, porcina. Un trío de pilares sobre los que se han asentado muchas pequeñas economías familiares de zonas rurales a lo largo de cientos de años de historia.
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