Los más de diez kilómetros que separan Hornillos del Camino de Hontanas transcurren mayoritariamente en ascenso. El suelo no es especialmente favorable, lleno de piedras e irregularidades, por lo que es necesario poner atención a lo que hacemos.
En primer lugar, coronamos una nueva meseta para salir del ayuntamiento de Hornillos. A continuación, pasamos una pronunciada grieta del terreno para llegar a la base del pequeño valle que forma el Arroyo Sambol. El descenso, de apenas quinientos metros, puede llegar a convertirse en complicado. Una vez en el fondo, la agitación de la bajada se transforma en completa calma. Agua fresca, sombra y espacio para el descanso. Decorado perfecto para una comida de campo.
Al reanudar el camino, las pistas tiran de nuevo hacia arriba. Esta nueva cuesta nos lleva a la cima de la segunda meseta de este trayecto. Desde lo alto siguen sin adivinarse los límites de Hontanas. El pueblo, oculto en una depresión, no se va a hacer visible hasta que estemos casi a sus puertas. La opción es, entonces, seguir el camino, seguros de que nos llevará a buen puerto, como lleva haciendo desde hace más de mil años.
Hontanas debe su nombre al gran número de fuentes que había en sus alrededores. En los tiempos en que aún era conocido como Fontanas, el pueblo formaba parte, como sus vecinos, de la línea defensiva que unía Burgos y Castrojeriz. A las nuevas conquistas y los avances de los reinos cristianos durante la Reconquista, le sucedían derrotas y la pérdida de algunas plazas. Por eso, el apuntalamiento de las fronteras era de vital importancia para el proceso de repoblación de los territorios de la meseta. Esa repoblación, por supuesto, también se veía favorecida por el paso del Camino. El establecimiento de estructuras asistenciales y comerciales en torno a la figura del peregrino, influía de forma clave en los agrupamientos de población. Así como Hornillos se organizó en base a la alfarería, Hontanas creó su núcleo de población alrededor de la Iglesia de la Inmaculada y su antiguo hospital de peregrinos.
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