Descubrir el pasado no es sencillo, pero sí apasionante. Cuando las palabras han sido arrastradas por el viento, sólo nos queda lo tangible para que ese pasado no se pierda. Sobre la historia nos hablan los documentos conservados, las tradiciones y el patrimonio de los pueblos y ciudades. Ese es el mejor y más sólido testimonio que nos queda.
En Tardajos, el mayor exponente de su patrimonio es la Iglesia de Santa María de la Magdalena. Es esta una construcción de finales del siglo dieciséis, cuando ya se comenzaba a vislumbrar la época de esplendor del pueblo. La edificación se realizó sobre los restos de un templo previo. De hecho, la torre que se conserva es de la época medieval. La portada, sin embargo, se llevó a cabo en el siglo dieciocho, ya sumergidos en los mejores años de Tardajos, cuando era el núcleo mayor del alfoz de Burgos. Esas diferentes aportaciones, forman un todo lleno de atractivo, que destaca aún más cuando entramos en su interior.
La talla barroca del Ecce Homo domina una de las paredes de la Iglesia de Santa María de la Magdalena. Se muestra en esta obra la imagen del Cristo, presentado ante el pueblo, después de los azotes y la coronación de espinas, tan frecuente en el arte castellano de finales de la Edad Media. El objetivo de estos trabajos era representar, sintetizar, en una sola obra, todos los sufrimientos de la Pasión de Cristo. La intención del artista siempre era la de inspirar devoción en los fieles que contemplaban la talla.
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