Nos dirigimos hacia Terradillos de los Templarios, nuestro próximo destino. Será un trayecto relativamente corto, de apenas tres kilómetros de recorrido.
Dejando atrás la carretera nacional ciento veinte, por la que salimos de Lédigos, comenzaremos el camino por la carretera comarcal de Población de Arroyo. Una vez transcurridos unos trescientos metros, tendremos que coger un desvío que nos lleve hasta una pista de tierra. Ésta nos dejará en Terradillos de los Templarios.
El Camino original nunca pasó por este pueblo, sino a unos setecientos metros al sur, entre dos poblaciones hoy inexistentes. De hecho, no es necesario entrar en esta pequeña población, pero hacer un alto en esta dirección nos permitirá visitar la iglesia de San Pedro, y sumergirnos en antiguas leyendas que merecen ser oídas.
Los cultivos de trigo nos acompañarán en todo el recorrido. Sólo algunas plantaciones de hermosos girasoles romperán esta monotonía. Sin embargo, hay que destacar la gran variedad de fauna y flora que convive en la amplia extensión de terreno que ocupa Terradillos. Junto al pueblo, podemos divisar una planicie esteparia donde comparten vida especies como lobos, zorros, jabalíes o corzos, junto a otras más comunes como liebres, palomas o codornices.
Su monte, de nombre Tordillos, reúne también una importante variedad de especies arbóreas. Desde robles, encinas o carrascosas, hasta plantas como tomillo, orégano o madreselva, entre otras.
Los jabalíes encuentran en este monte, poblado de pinares y robles, un lugar más que adecuado para su subsistencia. Sin embargo, su presencia es muy molesta para los agricultores, que ven como sus pisadas estropean las plantaciones, cuando ya están listas para la cosecha.
En nuestro viaje, también podremos ver ardillas, comadrejas o corzos, además de cigüeñas, golondrinas o gorriones. Es recomendable estar atentos de noche, pues podemos tener la ocasión de ver en todo su esplendor a dos rapaces nocturnas, la lechuza y el mochuelo. La primera suele instalar su nido en torres o edificios abandonados y, el segundo, suele frecuentar los postes del tendido eléctrico, así como los árboles cercanos a los arroyos.
En medio de este océano de trigales y especies, distinguiremos enseguida Terradillos, una villa formada por casas de adobe y teja, donde el campanario de su iglesia, nos saludará antes de llegar.

Sin Comentarios »

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL

Dejar un comentario



Logo: Xunta de Galicia.
Logo: Xacobeo 2010.
Logo: Fondo Europeo de Desenvolvemento Rexional. Unión Europea.