Hasta nuestra entrada, triunfal, en Santiago de Compostela, Ponferrada es la última gran ciudad que nos encontraremos en el Camino. Una localidad importante y destacada, que ha jugado un papel relevante en la historia, ya fuera como destacado castro romano, como villa templaria o como ciudad industrial minera.
Es probable que, la capital de la comarca del Bierzo, deba agradecer su importancia a lo largo de los años a su situación geográfica. El paso cercano del río Sil, situó a Ponferrada en el mapa de los romanos, como núcleo urbano a partir del que organizar las extracciones de minerales preciosos. Desde entonces, la ciudad ha sabido mantener esa posición.
Con una población de más de cuarenta mil habitantes, Ponferrada ha tenido desde siempre muy claros cuáles eran los pilares sobre los que asentar su crecimiento y desarrollo. El paso del Camino Francés, la minería y la agricultura, han sido los mimbres con los que crear el hermoso cesto en el que se ha convertido. En la industria minera, predomina la relacionada con el carbón y el metal. Para tener una idea completa de lo que supuso el ferrocarril y la minería en la comarca, podemos acercarnos a visitar el Museo del Ferrocarril, situado en los terrenos de la antigua Minero Siderúrgica. Por su parte, la agricultura de la zona, se basa en la vid y el cultivo de huertas. Con el añadido de una riqueza patrimonial fuera de toda duda, el auge del turismo y del sector servicios, Ponferrada no ha hecho más que consolidar su importancia.
Aún no hay comentarios.
Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL