Nada más dejar Villarmentero pasaremos por un área de descanso a la sombra de dos pinos. Desde esta localidad restan cuatro kilómetros hasta Villalcázar de Sirga. Conocida popularmente como Villasirga, este pueblo tuvo gran importancia en la ruta del Camino. Se trataba de una encomienda de la Orden de los templarios, de lo que da muestra la iglesia de Santa María de la Blanca, sita en esta localidad. El trayecto se hace por un camino pegado a la carretera que transcurre por un terreno llano en el que la monotonía del paisaje continúa. Cabe también la posibilidad de tomar como referencia el cauce del río Ucieza y seguirlo por su margen izquierdo. Aquí observaremos la vegetación propia de la ribera de Tierra de Campos, en la que destacan sauces, álamos y chopos. Este itinerario nos llevará a la ermita de la Virgen del Río, para tomar más adelante la carretera de Arconada y dirigirnos a nuestro destino en Villalcázar de Sirga. Antaño, esta ermita albergaba una talla de Santiago en alabastro a la que se le atribuyen propiedades curativas. En concreto, se le creía capaz de eliminar el dolor de cabeza. Mano de Santa. Ahora, para consagrarnos a tan preciada cura deberemos visitar la iglesia de La Virgen Blanca en Villasirga. El que bordea el río es un camino más largo, por lo que nosotros tomaremos la senda de la carretera C novecientos ochenta, que nos dejará en la localidad tras un cómodo andadero de cuatro kilómetros.
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