El benigno clima de Villafranca convierte a sus aledaños en terrenos ideales de cultivo, entre los que destaca especialmente la vid, cuya variedad mencía constituye un producto de gran importancia socioeconómica, al elaborarse con ella la mayor parte de los vinos de Denominación de Origen Bierzo.
Se trata de una localidad de tres mil setecientos habitantes que cuenta con un importante patrimonio y una excelente gastronomía, en la que destacan los platos contundentes como la empanada berciana, nada más y nada menos que de botillo, hecho con carne de cerdo, patatas, pimientos y tomate. De sus frutales, destacan las cerezas, que al postre podremos tomar preparadas al aguardiente. El orujo de sarmiento de vid es un licor autóctono con el que digerir las copiosas comilonas villafranquinas.
Vigilante, en la parte alta de la villa, como en cualquier cuento de princesas que se precie, está el castillo de Villafranca. Construido en mampostería, guarda más parecido a un palacio que a una fortaleza. Es sólo uno de los ejemplos del vasto patrimonio con el que cuenta la que fue en su tiempo capital de provincia.
La calle del Agua de la localidad es uno de los tramos urbanos más agradables de todo el Camino de Santiago, salpicada de casonas pertenecientes a una pasada nobleza local, con trabajos en forja, elegantes balcones y orgullosos escudos nobiliarios, aseguran que del paso por esta localidad, aunque uno decida no detenerse demasiado, se guarde un recuerdo especial.

Sin Comentarios »

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL

Dejar un comentario



Logo: Xunta de Galicia.
Logo: Xacobeo 2010.
Logo: Fondo Europeo de Desenvolvemento Rexional. Unión Europea.