Todo tiene un principio. La cercanía del pueblo de Tardajos, despierta la curiosidad por conocer su origen. Preguntarnos por qué nace en este preciso lugar y no en otro.
Dos aspectos guiaban la elección del lugar idóneo para establecerse. La necesidad obliga y los antiguos pobladores de estas tierras se veían condicionados a elegir entre la seguridad de los altos o la fertilidad de los márgenes de los ríos. Aquí, en estas tierras que cruzamos, los turmódigos, que así se llamaban los íberos que poblaban esta zona, pudieron contar con lo mejor de las dos opciones.
Siglos después, cuando los celtas indoeuropeos llegaron a la península, huyendo de las heladas del norte de Europa, mantuvieron este enclave como lugar de asentamiento. La llegada de las legiones del Imperio Romano lo cambió todo. A su poder militar y económico, se unía la estructura organizativa de la que disponían. Algo nunca visto por estos parajes en aquellos años. Su conquista de la Península Ibérica conllevó, también, una pacificación de los territorios, aglutinados entonces bajo el gobierno del Imperio. Dejó de ser necesaria la búsqueda de elevaciones de terreno para el establecimiento de pueblos y villas. Se podía buscar, ya sin temor, las cercanías de los ríos para la edificación. Fue así como el antiguo asentamiento precelta del Castro bajó hasta el páramo, en el margen derecho del río Arlanzón. Poco a poco, la construcción de las grandes vías romanas fue favoreciendo el desarrollo de muchas poblaciones. De ese modo, el antiguo asentamiento tumórdigo del Castro de Tardajos, pasó a conocerse como la villa romana de Deobrígula, la ciudad de dioses. Ese es el significado de Deobrígula y no resulta tan sorprendente si atendemos a los detalles.
En medio de una tierra seca y poco amable, este enclave junto al río, abundante en fauna y vegetación, debía ser considerado un paraíso.
El paso de la Vía Aquitania por estos terrenos, reafirmó la importancia de Deobrígula. Esta aparece ya citada como una mansión en numerosos documentos romanos, como, por ejemplo,la completísima Geografía de Ptolomeo.
El yacimiento fue encontrado por un campesino en mil novecientos nueve. Mientras araba la tierra, golpeó un objeto oculto. Era una estatuilla de mármol de la época romana. A partir de ahí, cada nueva excavación sacaba a la luz vestigios de la Edad de Hierro, de los celtas y de la época Romana. El valor de los restos encontrados llevó a la construcción de un complejo arqueológico, declarado Bien de Interés Cultural.
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