A diferencia de otras ciudades, que parecen ideadas para los vehículos, el trazado urbano de Murcia ofrece un buen número de calles y plazas resguardadas del tráfico. Así, los caminantes pueden atravesar el centro histórico peatonalizado por la Calle Trapería. Ésta lo recorre en dirección sur, partiendo de la intersección con la Avenida Alfonso X, o el Tontódromo, como popularmente se le conoce, hasta desembocar en la propia Catedral.
Como una arteria que va regando los diferentes órganos del cuerpo, la Calle Trapería ha visto florecer el comercio tanto en su interior como en las diversas perpendiculares. Ocasiones de hacerse con detalles, regalos o recuerdos, modernos o antiguos, perpetuando el carácter mercantil de todo su trazado. No en vano, en este mismo lugar, el cruce de las cuatro esquinas, era muy habitual presenciar negociaciones y acuerdos para la transacción de los más diversos productos.
Sin embargo, la operaciones comerciales no eran las únicas que se cerraban en la calle Trapería. Estas mismas cuatro esquinas han servido, a lo largo de los años, como uno de los puntos de encuentro preferidos para citas de muy diversa índole.
Aún no hay comentarios.
Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL