Abierta al cauce del Segura, la Glorieta de España o Plaza de la Glorieta, es uno de los puntos de referencia más importantes de Murcia, con la presencia del Ayuntamiento o el Palacio Episcopal.
Inaugurada hace más de doscientos años, no ha perdido jamás, a pesar de las obras y remodelaciones, sus señas de identidad: jardines, flores, y palmeras. Junto a las plantas y los árboles, las verjas de forja negra y los suelos de baldosas rojas y pardas, forman un conglomerado de colores que acentúa la agradable sensación que transmite todo el conjunto.
El agua, elemento muy apreciado por los murcianos tampoco se echa en falta. Al murmullo del río, se añade el rumor continuo de las tres fuentes.
Otros dos monumentos, uno en cada esquina de esta plaza peatonal, rinden homenaje a dos personajes clave en la historia de la ciudad: el Cardenal Belluga y el huertano, ese héroe anónimo fundamental para el desarrollo de la Región.
Así, sin apenas esfuerzo y dejando que Murcia nos entre por los sentidos, tenemos una primera imagen de lo que puede ofrecernos. Entre el Segura, la Casa Consistorial o el palacio Episcopal y el fluir de los viandantes, tenemos unas primeras muestras de la variada oferta que tendremos ocasión de disfrutar.
Aún no hay comentarios.
Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL