La capilla de San Antonio del siglo XIX, erigida en honor a este santo, es una pequeña construcción de sillería de planta cuadrada con pórtico casi cerrado, en cuyo interior, de parca decoración, alberga un sencillo altar. Hay que destacar la espadaña que cierra la fachada.
San Antonio Abad fue un monje cristiano fundador del movimiento eremítico. La historia cuenta que alrededor de los veinte años de edad vendió todas sus posesiones, entregó el dinero a los pobres y se retiró a vivir en una comunidad local durmiendo en un sepulcro vacío. Pasó muchos años ayudando a otros ermitaños a dirigir su vida espiritual y acabó viviendo en el desierto en absoluta soledad.
El siguiente punto por el que pasaremos será el poblado de Castro. Puede aprovechar antes de seguir camino, para comer en el área recreativa que tenemos enfrente de la ermita
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