Recorremos una carrioza. Carrioza es este peculiar camino, entre dos muros de piedra que limitan el mismo, impidiendo al ganado despistarse y pastar en prados vecinos.
Al recorrer esta senda, recordamos que si bien el hombre participa de la deformación del paisaje, también influye en su formación.
La función de la carrioza era inicialmente la de delimitar el terreno perteneciente a cada vecino al mismo tiempo que facilitar el paso del ganado y evitar que este destrozara los campos de labor. Las carriozas son el testimonio de la historia rural, unos caminos que muchas generaciones han construido poco a poco, apilando piedras en los límites de los terrenos.
Siguiendo estas “carriozas” llegaremos a lo que podemos considerar un monumento de arquitectura popular: el “Sequeiro”. Pero será más tarde, disfrutemos ahora de las piedras, de los caminos, y de las historias que nos cuentan estas carriozas. bicas.
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