Antiguamente, la extensión desde San Pedro hasta donde se sitúa el Paseo de Butrón era un arenal. El primer ensanche se creó construyendo un espigón y desecando los terrenos que llegaban hasta él. El proyecto, del irundarra Juan José Aguinaga, se finalizó en mil ochocientos noventa y nueve, dedicando el espacio a la construcción de viviendas.
La primera casa que ocupó este ensanche fue un edificio en la actual calle de Domingo de Egia, que conserva la leyenda ‘Lendabiziko Etxea’, literalmente ‘la primera casa’, en su fachada, para dar testimonio de ello.
En la primera línea del paseo de Butrón se edificó una urbanización de chalets con una zona ajardinada, se conservó un cine y un mercado de abastos, hoy sustituidos por terrazas, bares y puestos callejeros de verano.
Concluido el primer ensanche, el Ayuntamiento solicitó permiso al Estado para llevar a cabo una segunda actuación en el margen izquierdo del Bidasoa. El permiso fue concedido en mil novecientos siete, concluyéndose el proyecto en mil novecientos trece. Se crearon tres fases y se convocó un concurso público para la utilización de estos terrenos. José Ángel Fernández de Casadevante ideó una ciudad-jardín con un paseo marítimo a su alrededor donde se ubicó el casino-teatro Mirentxu, reconvertido en la actualidad en la Ama Guadalupekoa eskola.
Al final del mismo, alrededor de mil novecientos cincuenta, se construyó, también sobre terrenos ganados al mar, el aeropuerto de San Sebastián. Actualmente se conserva el estilo de viviendas ajardinadas y el paseo, pero no el aspecto original de las mismas. Del mismo modo, cabe destacar al ingeniero Ramón Iribarren, artífice del espigón y de la carretera del faro.
Aún no hay comentarios.
Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URL